Calle 14: Diana Krall
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Diana Krall, cara a cara

7
  • 01 septiembre 2009
  • Retroclásica


  • Acabo de ver esta entrevista a Diana Krall del pasado mayo en una redifusión veraniega de CNN+. Hay un resumen en Internet, para que la escuchemos en un "Cara a cara" con Antonio San José. Planea una gira en otoño y, si nos pilla cerca, por supuesto iremos a verla.

    Love is the answer

    6
  • 06 agosto 2009
  • Retroclásica

  • Hace unos días se hizo pública la lista de temas interpretados por Barbra en su nuevo álbum "Love is the answer". Y hoy se hace pública la portada (en la que aparenta veinte años menos gracias al fabuloso maquillaje y a la magia del Photoshop). Hay tres versiones del álbum, la normal (trece temas con arreglos orquestales), la Deluxe, con un CD extra con doce temas interpretados con un cuarteto de jazz, y una versión en vinilo para coleccionistas.

    Love Is The Answer Deluxe CD

    CD 1

    * 1. "Here's To Life" (Artie Butler/Phyllis Molinary)
    * 2. "In The Wee Small Hours" (Bob Hilliard/David Mann)
    * 3. "Gentle Rain" (Luiz Bonfa/Matt Dubey)
    * 4. "If You Go Away" (Jacques Brel/Rod McKuen)
    * 5. "Spring Can Really Hang You Up The Most" (Tommy Wolf/Fran Landesman)
    * 6. "Make Someone Happy" (Jule Styne/Betty Comden/Adolph Green)
    * 7. "Where Do You Start?"(Johnny Mandel/Alan Bergman/Marilyn Bergman)
    * 8. "A Time For Love" (Johnny Mandel/Paul Francis Webster)
    * 9. "Here's That Rainy Day" (Johnny Burke/Jimmy Van Heusen)
    * 10. "Love Dance" (Ivan Lins/Gilson Peranzzetta with English lyrics by Paul Williams)
    * 11. "Smoke Gets In Your Eyes" (Jerome Kern/Otto Harbach)
    * 12. "Some Other Time" (Leonard Bernstein/Betty Comden/Adolph Green)
    * 13. Bonus Track - "You Must Believe In Spring" (Michel Legrand/Alan & Marilyn Bergman)


    CD 2 (Vocal con cuarteto)

    * 1. "Here's To Life" (Artie Butler/Phyllis Molinary)
    * 2. "In The Wee Small Hours" (Bob Hilliard/David Mann)
    * 3. "Gentle Rain" (Luiz Bonfa/Matt Dubey)
    * 4. "If You Go Away" (Jacques Brel/Rod McKuen)
    * 5. "Spring Can Really Hang You Up The Most" (Tommy Wolf/Fran Landesman)
    * 6. "Make Someone Happy" (Jule Styne/Betty Comden/Adolph Green)
    * 7. "Where Do You Start?"(Johnny Mandel/Alan Bergman/Marilyn Bergman)
    * 8. "A Time For Love" (Johnny Mandel/Paul Francis Webster)
    * 9. "Here's That Rainy Day" (Johnny Burke/Jimmy Van Heusen)
    * 10. "Love Dance" (Ivan Lins/Gilson Peranzzetta with English lyrics by Paul Williams)
    * 11. "Smoke Gets In Your Eyes" (Jerome Kern/Otto Harbach)
    * 12. "Some Other Time" (Leonard Bernstein/Betty Comden/Adolph Green)


    Estamos de enhorabuena, porque aquí hay un buen puñado de excelentes canciones, sólo al leer los nombres de los compositores nos podemos hacer una idea de la calidad del material que nos ofrece en este álbum.

    Es una selección que se acerca, cada vez más, a la excelencia de su repertorio de los años sesenta, en los que frecuentaba temas de Gershwin, Bernstein, Kern, Styne, Arlen, Berlin...

    Sin duda lo más atractivo de todo esto es la versión con cuarteto de Jazz, con la imponente Diana Krall al frente, que es lo que los fans -como yo- cansados de tanto arreglo orquestal excesivamente edulcorado (algo que ha primado en sus últimos diez álbumes de estudio), íbamos pidiendo en foros, listas de correo y demás puntos de encuentro de los aficionados. Nuestras plegarias en forma de e-mail no han caído en saco roto, y dentro de poco tendremos esa versión más íntima (y esperamos que jazzera) de Barbra. Una intérprete que está perdiendo voz, pero a la que todavía le queda mucho que cantar.

    PD, alguien leyó mis pensamientos cuando estaba escuchando a la Krall en el Kursaal en julio de 2008...

    All that JAZZ

    9
  • 10 noviembre 2008
  • Retroclásica
  • El tiempo vuela. De nuevo he caído en una pausa, pero de repente, una noticia entra en mi móvil que me hace (primero) saltar de alegría, (segundo) documentarme, (tercero) buscar y preparar las imágenes con que ilustrar esta entrada en el blog y (cuarto) abrir el blogger e identificarme y romper la poco conveniente desidia. Dicho sea de paso, vuelvo de un breve pero agradecido retiro del mundanal ruido, fuera de cobertura, lejos de la red de redes. Allá se me han ido los ratos terminando el Ensayo sobre la ceguera de José Saramago, poniéndome al día con Fotogramas (Cahiers no había llegado, ejem) y viendo las series que mi chico va encontrando por ahí. A destacar, Mad men, mi profesión cuarenta años atrás y en el corazón del mundo publicitario, la avenida Madison de New York; y Pushing daisies ("Criando malvas"). Las dos muy interesantes, de no ser porque nuestro deuvedé cascó. Ya hablaremos de ellas en otra ocasión.

    Qué gran noticia, al menos para mí, la que entró en mi móvil y en mi vida y en mis ilusiones la semana pasada: esta semana Barbra comienza a grabar un álbum con Diana Krall. Por fin se han escuchado mis (por llamarlas de algún modo) plegarias. Los álbumes de Barbra habían entrado en una línea excesivamente orquestal y empalagosa (con la excepción de Guilty Pleasures). En los últimos tiempos se ha recurrido en exceso a las recopilaciones y ediciones de conciertos, y los fans estábamos pidiendo un giro. Yo, concretamente, pedía una vuelta al Jazz, que si bien ella nunca ha sido una cantante de este género, sí que tuvo unos comienzos de cantante de club (en el Village neoyorkino) de los que quedan grabaciones apócrifas en las que se desataba con un acompañamiento jazzístico. Tanto arreglo melódico con gran orquesta empezaba a ser muy pesado y creo que, pese a que ya no es lo que fue, le queda mucho por dar.


    Diana Krall, que dejó su firma en el Kursaal el pasado mes de julio, puede aportarle eso: un repertorio muy apropiado (toda la discografía de Barbra está repleta de standards que han sido repertorio de las grandes voces del Jazz y de los crooners) y unos arreglos que pueden resultar interesantes. Por fin, además, tendrá frente a ella una voz que no competirá en potencia ni en notas largas, sino que pondrá un contrapunto de profundidad, de negrura, de talento, que quizá la diva aproveche para presentarse más brillante. No lo sé, de momento es sólo una noticia que ella misma dio en una radio de Indianápolis. A saber si es un bulo y tengo que desdecirme (snif, snif) más adelante. En el foro que frecuento y donde se ha dado a conocer la noticia, hay gente cercana a su management, si nadie lo ha desmentido a estas alturas... no perderemos la esperanza.

    Vuelta al cine. No me he olvidado de Blithe spirit, es que nunca tuve tiempo de completar la entrada que comencé a escribir. Fue la última película de Lean que se proyectó antes del paréntesis para el Festival de Terror (cuya legendaria sede es el Teatro Principal, de ahí la pausa). La película era de las "pequeñas", pero no deja de ser interesante, por ser una comedia de humor negro en la que se hace uso de unos efectos especiales avanzados para la época. Una nueva colaboración con Noel Coward, en la que el personaje principal está interpretado por Rex Harrison, si bien me quedo con el espíritu burlón y la gran Margaret Rutherford, haciendo de la medium Madame Arcati. La curiosidad me llevó a averiguar ciertos aspectos poco conocidos acerca de la mejor Miss Marple que ha tenido el cine, como que ella y su marido adoptaron a Gordon Langley Hall, quien más tarde cambiaría de sexo para convertirse en Dawn Langley Simmons y quien escribiera una biografía sobre su madre adoptiva en 1983. Os lo recomiendo, id tirando del hilo, porque la información que hay sobre ellos en Internet resulta apasionante.


    Y el próximo miércoles, una de las mejores películas de Lean: Brief encounter (Breve encuentro). Es duro volver de vacaciones, pero nos quedan estos alicientes. I am a jazz baby! (por no repetir lo de yes-güi-can)

    Liza with a K

    2
  • 27 julio 2008
  • Retroclásica


  • Tras la experiencia de escuchar a Dianne Reeves en la sala de cámara del Kursaal y sólo minutos más tarde a Diana Krall en el auditorio, llega el plato fuerte, la clausura. Liza, con Z, con todo su bagaje de estrella, de hija de estrellas, y con todo lo de leyenda negra que le ha ido acompañando. Como ocurrió con el concierto de Barbra hace un año, es mejor no hacerse ilusiones, no esperar nada, dejarse llevar y emocionarse, de esa manera el concierto al que asistes termina siendo inolvidable. (Foto: http://www.officiallizaminnelli.com/index.html)

    La diferencia es que Barbra ha llegado hasta hoy en forma, ha sido retratada más por sus romances, excentricidades y activismo político que por otra cosa, y es que no parece ser de las que hayan ahogado sus penas en el alcohol precisamente. Pero Liza siempre ha arrastrado el talento y también el destino trágico de su madre. Ser hija de Vincente Minnelli y Judy Garland ha sido un privilegio indiscutible, y conociendo su trayectoria y la de su madre no dejamos de ver que cada día se parece más a la pequeña Frances Ethel Gumm.

    Esta mañana he dado un largo paseo por la ciudad escuchando en el iPod Judy Garland and Liza Minnelli Live at the London Palladium (1964), que con Judy at Carnegie Hall (1961) son dos de mis álbumes favoritos. En ese mano a mano con su madre, Liza tiene apenas 18 años y promete. De hecho, triúnfa en Broadway (Flora, the red menace) y no tarda en irrumpir en el cine con esa delicia de película, The Sterile Cuckoo (1969), tan difícil de conseguir si no es gracias a la generosidad de las redes p2p. Y llega a la cumbre de la mano de Bob Fosse (qué grande) que le regala el papel de Sally Bowles en Cabaret (1972).


    En adelante, New York, New York de Scorsese y el especial para TV Liza With a Z, así como su intervención en Arthur y Stepping Out serán lo más reseñable de su carrera, que terminará centrándose más en los espectáculos en directo (giras con Sinatra y Dean Martin). A finales de los 80 los Pet Shop Boys la relanzan a las listas de éxitos: producen el álbum Results, del que hay que destacar un tema de Sondheim (¡de rodillas!), Losing My Mind, extraído de su musical Follies.



    (Como es de esperar, a mí me sobran los Pet, los Shop y los Boys... y prefiero otras versiones, como la de Tim Curry o ésta de Miss Peggy Lee)



    Esta tarde, a las ocho y media, Liza en el Kursaal.

    Tinnitus

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  • 24 julio 2008
  • Retroclásica
  • Desde hace unas semanas un molesto zumbido ha encontrado acomodo en mis oídos. El otorrino dice que no ocurre nada, es más, que tengo un oído perfecto que ya quisiera para él. El caso es que esta perfección empieza a ser más que molesta, porque no sólo hay que aguantar en el silencio de la noche este extraño sonido similar al que emite un televisor, sino porque parece que viene acompañado de cierta hipersensibilidad.

    Claro que, viéndolo de otro modo, mis abuelos maternos murieron sordos; recuerdo cómo en sus últimos años mi abuela sufrió muchísimo por culpa de ese aislamiento implacable al que se veía sometida. No se entretenía ni con películas mudas, en las que podía disfrutar simplemente de la narración visual: El maquinista de la General, los cortos de Chaplin... Nada le interesaba. Ni siquiera algo que le gustaba tanto como los toros. Se centraba en su afición, el ganchillo, con el que supongo que llevar la cuenta de los puntos le permitía escucharse a sí misma en su imaginación, y si alguien le preguntaba dónde vas, decía manzanas traigo. Ella hubiera preferido mil veces tener este zumbido.

    Hay días que parece que han subido el volumen de todo. La gente habla muy alto, la radio tiene más interferencias, el tráfico parece multiplicarse y los niños de la plazoleta gritan sin parar.

    Si hay algo a lo que me he vuelto más sensible si cabe es a escuchar cosas aparentemente inofensivas. Hoy, en la radio, entrevistaban al director del Reina Sofía acerca de la limpieza y estado del Gernika. Se puede leer en El País: "Cuando todo el estudio haya concluido lo moveré". Sí, lo moverá él solito, supongo, porque lo hará en contra de la opinión de quienes dicen que es mejor dejarlo donde está. Esta persona desconoce las virtudes de utilizar el plural de modestia, que no el mayestático. Y eso dice mucho de quien que está al frente de un proyecto en el que toman parte muchas personas: las que han apeado con sumo cuidado el mural de Picasso, las que lo han rastreado y analizado y radiografiado; las que con mucho mimo y milímetro a milímetro le han quitado el polvo; las que han buscado una iluminación más apropiada para su óptima contemplación, evitando que se deteriore; y las que lo han aupado de nuevo a la pared en la que habita. Este hombre, ninguneando a su equipo, ha echado mano de la primera persona del singular en casi todos sus verbos, colocándose descaradamente una medalla, como diciendo "descolgué el cuadro, lo limpié, lo analicé, hice un informe y lo volví a colgar".

    Ésta y otras perlas que me veo obligada a escuchar, creo que han provocado el tinnitus. Pero estoy en tratamiento: dentro de un rato Monty me lleva a un concierto de Dianne Reeves y después a otro de Diana Krall.

     
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